
9 de marzo: Yuri Gagarin, el primer hombre en el espacio
Diario Bonaerense
En 1946 se mudaron a Gzhatsk donde continuó sus estudios secundarios. En 1950 comenzó su aprendizaje como trabajador de una fundición en una acería en Liúbertsy, cerca de Moscú. Simultáneamente, se inscribió en una escuela vespertina. En 1951 se graduó con un gran trabajo sobre moldes y trabajo de fundición y fue seleccionado para ingresar a la Escuela de Técnica Industrial de la ciudad de Saratov, que se especializaba en tractores. Los fines de semana entrenaba en el aeroclub local para alcanzar la categoría de cadete aéreo. Su primer curso fue para volar biplanos y luego piloteó un avión básico de entrenamiento Yak-18.
En 1955 ingresó a la Escuela Superior Chkalovsky de Pilotos de la Fuerza Aérea en la que realizó su entrenamiento de los MIG-15. En 1957 completó su formación y comenzó a volar solo. Meses después, ascendió a teniente en la Fuerza Aérea Soviética con 166 horas de vuelo. Inmediatamente fue designado como personal militar en la lejana Base Aérea de Luostari, cerca de la frontera con Noruega. Cumplidos sus dos años de asentamiento cerca del Polo Norte, alcanzó el grado de Piloto Militar de 3.ª clase y expresó su interés por capacitarse en el área de la exploración espacial.
A finales de 1959 ascendió al grado de teniente primero y unas semanas después fue convocado para realizar la revisación médica que le permitiría ingresar al Plan Espacial de la Unión Soviética. Para ese entonces ya había acumulado 266 horas de vuelo. Comenzó la preselección de los futuros astronautas. Hubo dos requisitos: que los candidatos tuvieran entre 25 y 30 años y que no superaran los 1,70 metros de altura. Gagarin los cumplía. Fueron preseleccionados 154, de los cuales fueron elegidos 29 pilotos por los médicos militares. Posteriormente, el Comité de Credenciales del Gobierno de la Unión Soviética aprobó solamente a 20 de ellos. Comenzaron a entrenar en el aeródromo Khodynka, cerca de Moscú. El entrenamiento era exigente física y psicológicamente y se asemejaba a los que realizaban los deportistas para participar en un juego olímpico.
En abril de 1960, los candidatos a astronautas comenzaron a practicar saltos. Practicaron entre 40 y 50 a diferentes alturas y sobre la tierra y el agua. El 30 de mayo de 1960 fueron seleccionados seis candidatos para ser parte de un grupo de entrenamiento acelerado que se conoció como “Los Seis de Sochi”. La mayoría no tenía educación universitaria por lo cual fueron inscriptos en la Academia de Ingeniería de la Fuerza Aérea para realizar cursos por correspondencia. Yuri terminó su carrera de especialista a principios de 1968.
Fueron sometidos a diversos experimentos de resistencia. También a pruebas inducidas de hipoxia (falta de oxígeno). Fueron encerrados en una cámara de aislamiento en la que el aire se bombeaba a lentas velocidades o se experimentaba la reacción ante simulaciones del efecto de fuerza g centrífuga (medida de aceleración que produciría la gravedad de la Tierra en un objeto cualquiera en un ambiente sin gravedad). También fueron introducidos —en completo aislamiento— en una cámara anecoica (sala diseñada para absorber en su totalidad las reflexiones producidas por ondas acústicas o electromagnéticas del suelo, techo o paredes). Gagarin permaneció 11 días dentro de la cámara. Finalmente, los seis recibieron el título de piloto-cosmonauta y se realizó una última selección para nominar a los dos que tripularían la nave espacial. El 7 de abril, dos de ellos, entrenaron en la nave espacial que se lanzaría al espacio. Yuri Gagarin fue nombrado piloto principal y Guerman Titov como piloto suplente.
El 12 de abril de 1961, Gagarin se subió a la nave Vostok-1; usó como distintivo en su traje la figura de un pino o cedro siberiano. Cerraron las compuertas y a las 6:07 horas partió. En la primera etapa, la nave estuvo propulsada por cinco motores que quemaron combustible hasta que los impulsores laterales se desprendieron y dejaron a la nave con el motor central. La parte central de la nave se separó impulsada por la parte superior hacia el espacio. Cuando se acabó ese impulso, la cápsula donde viajaba Gagarin se separó del resto de la nave y comenzó a orbitar. El primer ser humano estaba mirando el planeta Tierra desde el espacio cósmico.
Dentro de la nave había aire suplementario y alimentos (una pasta en tubos similares al dentífrico) para varios días. Durante el vuelo fue ascendido a mayor. Todo fue bien hasta que comenzó el descenso desde los 7000 metros de altura. El mecanismo que debía separar la cápsula se trabó; no funcionó la separación entre la cabina y el módulo y entraron a la atmósfera unidos por varios cables a los tumbos. Fue un momento de zozobra pero el calor rompió los cables, la cápsula que transportaba a Gagarin se estabilizó y pudo abrir el paracaídas de frenado. Finalmente, accionó el expulsor de la cápsula y aterrizó con su propio paracaídas sobre un campo sembrado de papas cerca de Smelovka, en la margen izquierda del río Volga.
Después de 108 minutos de vuelo y con solo 27 años, Gagarin sonrió y saludó a su comité de bienvenida en la Tierra: una campesina con su hija que trabajaban en ese campo. Fue elevado a la categoría de héroe, participó de recepciones multitudinarias en su país y en varias ciudades del mundo, fue electo diputado nacional en dos ocasiones, trabajó varios años en diseños para una nave espacial reutilizable, fue nombrado Director Adjunto de Entrenamiento de las instalaciones de entrenamiento de cosmonautas, fue nombrado teniente coronel en 1963 e intervino como piloto de respaldo en la misión Soyuz 1.
Falleció un 27 de marzo de 1968 —junto a su instructor— en ocasión de un vuelo de entrenamiento de los caza de combate MIG-15UTI en la Base Aérea Chkalovsky. Se estrelló cerca de la ciudad de Kirzhach, en el oeste de Rusia. Tenía 34 años de edad. Murió joven pero en su ley. Carismático, modesto, dominador de las matemáticas y la mecánica celeste, alegre, minuciosamente atento al entorno, perseverante y defensor a ultranza de sus ideas.
Salú, Yuri!! Por mostrarle el camino a los humanos hacia lo desconocido, por relatar con simpleza por primera vez la sensación de ingravidez, por seguir enseñando, por tu humor permanente.


20 de marzo: Pablo Pizzurno, el forjador de las bases de la educación primaria argentina

19 de marzo: José Pedro Varela, el pionero de la educación moderna en Uruguay

18 de marzo: Nacionalización de la telefonía en Argentina

17 de marzo: Anne Wessels Williams, la científica que no congeniaba con la acumulación de errores

Hilda Lizarazu llega a la Quinta Trabucco: una tarde de rock y pop en Vicente López

Otamendi se prepara para el gran cierre de la 47° Fiesta Nacional de la Papa

Lobería celebra el 97° aniversario de San Manuel con una jornada de tradición y espectáculos

Avellaneda lanza el Programa Fortalecer 2026: capacitación y herramientas para el sector productivo


