
21 de mayo: "Los Infernales" en la plaza y la trampa de las invitaciones
Diario Bonaerense
En la Sala de Acuerdos deliberaron los alcaldes Juan José de Lezica y Martín Gregorio Yaniz; el alguacil mayor Manuel Mancilla; los regidores Ocampo, Llano, Nadal y Guarda, Domínguez, Anchorena y Gutiérrez; y el síndico Julián de Leyva. La tensión era palpable: en la Plaza de la Victoria (hoy Plaza de Mayo) habían irrumpido nuevos actores que demandaban celeridad.
Eran “Los Infernales”, unos 600 hombres comandados por Domingo French y Antonio Luis Beruti, acicateados por el impresor Buenaventura de Arzac, alias “El Gigante”. Este grupo estaba conformado por trabajadores de Montserrat, San Telmo y San Nicolás, pulperos, mestizos y esclavos excluidos del sistema, quienes abogaban por la destitución inmediata del virrey. Armados con pistolas y puñales, lucían en sus sombreros el retrato de Fernando VII y cintas blancas, símbolo de la unidad para ganar autonomía.
Ante la amenaza de un desborde popular, los regidores Manuel José de Ocampo y Andrés Domínguez visitaron a Cisneros en el Fuerte. El virrey aceptó la realización del Cabildo Abierto, pero intentó manipular el futuro mediante un documento reservado donde pedía conservar la autoridad española. Con este visto bueno, los cabildantes solicitaron a Cornelio Saavedra que se hiciera cargo de la seguridad y el orden público.
La impaciencia en la plaza crecía. Julián de Leyva salió al balcón y comunicó de forma ambigua que el virrey aceptaba el plenario para el día siguiente, exhortando a la multitud a retirarse. La imprecisión enfureció a los manifestantes, quienes exigieron la suspensión del cargo de Cisneros. Solo la aparición de Saavedra, quien garantizó el apoyo de las guarniciones militares a los reclamos del pueblo, logró calmar las aguas.
Mientras tanto, los cabildantes elaboraron una lista de invitados al cónclave del 22 de mayo, seleccionando mayoritariamente a vecinos "notables", clérigos y funcionarios leales a la Corona para asegurarse una mayoría conservadora. Sin embargo, cometieron un error decisivo.
Las acreditaciones se mandaron a confeccionar a la Imprenta de los Niños Expósitos, a cargo de Agustín Donado, un ferviente partidario de la causa patriota. Con sigilo y rapidez, Donado bloqueó las invitaciones destinadas a los encumbrados realistas y mandó a imprimir otras para los simpatizantes de la revolución. Se repartieron 450 tarjetas en tiempo récord.
La jugada estaba hecha con discreción y audacia. En este ajedrez por el poder, los actos de ambos bandos ya no eran neutrales. El destino del virreinato se definiría en pocas horas.


6 de julio: A 100 años del nacimiento de Dorothy Smith, la pensadora que revolucionó la sociología desde la perspectiva de las mujeres

5 de julio: A 11 años del fallecimiento de Jorge Álvarez, el editor y productor que revolucionó la cultura urbana y fundó las bases del rock nacional

4 de julio: A 131 años del nacimiento de Esteban Laureano Maradona, el médico de los pueblos originarios y los olvidados del monte formoseño

3 de julio: Día Nacional del Locutor y la Locutora, las voces que marcan la identidad de un país y acompañan el día a día de los argentinos

San Justo: organizarán un Fan Fest con pantalla gigante para ver el partido de la Selección Argentina en el predio de la UNLaM

San Nicolás: realizarán "San Nicoland", un festival infantil de un mes de duración en el Eco Parque

Baradero: abrieron las inscripciones para la tercera edición de la carrera de 10 kilómetros

La Plata: el Observatorio de Obras Públicas debatió metodologías para clasificar la infraestructura sostenible


