31 de julio: General Manuel Savio, el gran impulsor de la soberanía industrial y el acero nacional

Al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento, recordamos al militar, ingeniero y docente que sentó las bases del desarrollo económico autónomo del país. Su legado en Fabricaciones Militares y el Plan Siderúrgico Nacional que marcó el rumbo de la industria pesada argentina.
Las Efemérides del "Pelícano"Hace 1 horaDiario BonaerenseDiario Bonaerense

31.7 General_Savio

Un día como hoy, pero de 1948, se despedía Manuel Nicolás Aristóbulo Savio, militar, ingeniero, docente y uno de los padres del desarrollo económico autónomo de nuestra Nación. En su honor se conmemora cada 31 de julio el Día de la Siderurgia Nacional. 

Nació en la ciudad de Buenos Aires en 1892. Era hijo de la argentina María Gazzano y el inmigrante italiano Sebastián Savio. Entre 1899 y 1904 cursó sus estudios primarios en el Colegio de Graduados e ingresó al Colegio Nacional Central (hoy, Colegio Nacional de Buenos Aires) para completar sus estudios secundarios. Pero en 1909 sorprendió a propios y extraños: decidió ingresar al Colegio Militar de la Nación, de donde egresó a finales de 1910 con el grado de subteniente del arma de ingenieros. 

En 1913 fue ascendido a teniente; en 1915, a teniente primero; en 1920 alcanzó el grado de capitán; en 1925, el de mayor; en 1929, el de teniente coronel; en 1936 ascendió a coronel; en 1942, a general de brigada; y en 1946, a general de división. 

Su primer destino fue el Batallón 5.º de Ingenieros de Tucumán. Su jefe fue Alonso Baldrich, un hombre muy vinculado al proyecto de autonomía petrolera de Enrique Mosconi, que tendría una influencia decisiva en sus acciones futuras. A principios de 1917 fue destinado al Batallón 1.º de Ingenieros, convirtiéndose a partir de abril en oficial subayudante encargado de la instrucción de los cadetes ingenieros del Colegio Militar. 

A partir de agosto de 1920 ocupó el cargo de profesor en la cátedra Metalurgia y Acción de Explosivos en el Curso Superior. Su rol ejemplar como docente llevó a que sus superiores tomaran la decisión de denegarle el mando de tropa e impulsarlo a dirigir la formación de los futuros ingenieros militares. A finales de 1921 fue nombrado jefe de trabajos prácticos del Curso Superior y en 1923 fue destinado a la Comisión de Adquisiciones en el Extranjero. Este destino tenía sede en Bruselas, Bélgica, con el objetivo de la compra de material bélico para el Ejército Argentino, y estaba encabezada por el coronel Juan Pistarini. 

Fueron tres años de trabajo en los cuales adquirió conocimientos esenciales sobre las industrias asociadas a la actividad militar. A su regreso fue designado jefe del Curso Superior y Especial del Colegio Militar y, luego, profesor del Servicio de Ingenieros y de Organización Industrial Militar, con dedicación exclusiva. Al mismo tiempo, trabajó como secretario general de Ferrocarriles del Estado. 

En 1930 elevó el proyecto de creación de la Escuela Superior Técnica y el presidente de facto Uriburu, a modo de compensación histórica luego de haber encarcelado al general Enrique Mosconi, firmó el decreto 751 el 6 de noviembre de ese año, que dio nacimiento al establecimiento y le facilitó los medios para su concreción. Estuvo inspirada en la Escuela Politécnica de Francia, articuló su currícula con los cursos de ingenieros que se impartían en el Colegio Militar y fue abierta a los oficiales de todas las armas. Además, se fabricó un tiempo para levantar la Escuela N.º 30 en San Nicolás de los Arroyos, que hoy lleva su nombre. 

En julio de 1931 se graduó como ingeniero militar. En 1933 tradujo del francés obras sobre fabricaciones mecánicas, organización general de las fábricas y organización del trabajo, y escribió su primera obra titulada Movilización Industrial. Luego publicaría Política Argentina del Acero y Política de la Producción Metalúrgica Argentina.

En 1934 egresaron los primeros ingenieros militares de la Escuela Superior Técnica. Había cumplido un sueño y había demostrado que era posible profesionalizar a las Fuerzas Armadas. En 1937 asumió la presidencia de Fabricaciones Militares, una empresa dispersa y con pocos establecimientos en funcionamiento. Su idea fue transformarla en un puntal de la industrialización argentina y, para cumplir esa premisa, debía lograr concentración de esfuerzos, coherencia en la gestión y peso específico en la economía. Plasmó esas intenciones en un proyecto de ley —del cual fue autor— que denominó "Ley Orgánica de la Dirección de Fabricaciones Militares". En simultáneo fue nombrado Cuartel Maestre General del Interior, lo que le permitió difundir sus ideas ante dirigentes provinciales. 

La Segunda Guerra Mundial aceleró el avance del proyecto y en 1941 se votó la Ley N.º 12.709, que dio nacimiento a la Dirección General de Fabricaciones Militares como ente autárquico. Constaba de cinco fábricas de armas portátiles, pólvora y explosivos, comunicaciones, aviones y acero. A su vez, se la autorizaba a explorar y explotar metales estratégicos como el cobre, hierro, plomo, estaño, manganeso, wolframio, aluminio y berilio o no metales, como el azufre. Savio fue su primer presidente y director general. 

En siete años la institución creció exponencialmente. Encontró hierro en Puesto Viejo, al sur de Palpalá, Jujuy; uranio en Comechingones y Mendoza; cobre en Tinogasta, Catamarca; hematita en Pastos Grandes, Salta; cobre y rodocrosita en Capillitas, Catamarca; arcillas y caolines en la provincia de Buenos Aires. Inauguró nueve fábricas: la de Acero, la de Pólvora y Explosivos de Villa María, la de Armas Portátiles "Domingo Matheu", la de Munición de Artillería Río Tercero, la de Munición de Artillería "Borghi", la de Vainas y Conductores Eléctricos E.C.A., la de Munición de Armas Portátiles "San Francisco", la de Materiales Pirotécnicos, la de Tolueno Sintético y los Altos Hornos Zapla. Además, organizó sociedades mixtas con aportes privados: Industrias Químicas Nacionales, Elaboración del Cromo y sus Derivados; Atanor, Compañía Nacional para la Industria Química; Aceros Especiales y Siderurgia Argentina. 

Cabe hacer una mención especial: en la Planta Industrializadora de Altos Hornos Zapla se construyó un horno en hormigón armado (único en el mundo) por la escasez de materiales, y la primera colada de arrabio se produjo 18 meses después, dando un impulso decisivo a la siderurgia nacional. Ante la falta de carbón mineral, la energía era alimentada a carbón vegetal, trasladado desde el Vivero de Pirané —que Savio promovió—, el cual constaba de 30 millones de eucaliptos distribuidos en 15.000 hectáreas. 

En 1946 elaboró el Plan Siderúrgico Nacional con el objetivo de producir acero en el país utilizando materias primas y combustibles nacionales. En 1947 se aprobó a través de la Ley N.º 12.987 que permitió, entre otras cosas, la creación de SOMISA (Sociedad Mixta Siderurgia Argentina), de la que Savio fue el primer presidente pero que no llegó a ver en producción plena. Recién en 1960 se instalaron sus altos hornos en Ramallo, provincia de Buenos Aires, convirtiéndose en una referencia a nivel regional y nacional.

Su último aporte fue el diseño del plan de producción de caucho natural y sintético, y un proyecto de ley para proteger las industrias de materias primas básicas. Un frío 31 de julio de 1948 se produjo inesperadamente la muerte del general Savio, dejándonos sin un conductor nato para el desarrollo industrial argentino.

Fue un hombre disciplinado, perseverante, estricto con los tiempos de ejecución de las obras, seguidor de los detalles, cultor de la independencia económica y cumplidor de sueños que mejoraron la calidad de vida de millones de habitantes de la Argentina, proyectos que sectores opuestos al desarrollo soberano buscaron desmantelar con la intención de subordinar nuevamente la economía nacional.

¡Salud, General Savio! Por tu capacidad de construir, tu ingenio para superar trabas burocráticas y debates políticos, por tu firmeza para lograr los objetivos trazados y por trabajar con hechos concretos para el bienestar colectivo y la grandeza de nuestra patria.

Ruben Ruiz - El Pelícano

Te puede interesar
30.7 Marie Tharp

30 de julio: Marie Tharp, la científica que dibujó el fondo del mar y reveló los secretos de la Tierra

Diario Bonaerense
Las Efemérides del "Pelícano"Hace 1 día
Pionera de la oceanografía y la cartografía, creó el primer mapa científico del lecho marino. Su descubrimiento de la dorsal mesoatlántica fue clave para comprobar la teoría de la tectónica de placas y la deriva continental, desafiando el escepticismo de una época que la relegó a trabajar en la sombra por el solo hecho de ser mujer.
29.7 La Noche de los Bastones Largos

29 de julio: La Noche de los Bastones Largos, el día en que la intolerancia militar vació las aulas y la ciencia argentina

Diario Bonaerense
Las Efemérides del "Pelícano"El miércoles
A 60 años de la brutal intervención dictatorial a la Universidad de Buenos Aires, recordamos la trágica jornada en que la Policía Federal desalojó a golpes de bastón cinco facultades. El atropello provocó la destrucción de laboratorios y una masiva fuga de cerebros que truncó la época de oro del desarrollo científico nacional.
26.7  Eva Perón

26 de julio: Eva Perón, la voz de los desposeídos y el legado indeleble de la "Abanderada de los Humildes"

Diario Bonaerense
Las Efemérides del "Pelícano"26 de julio de 2026
A 74 años de su paso a la inmortalidad, recordamos a la mujer que transformó la acción social en la Argentina y redefinió el mapa político del siglo XX. De origen humilde a líder de masas, impulsó el voto femenino, consagró los derechos de la niñez y la ancianidad, y selló un pacto de lealtad inquebrantable con la clase trabajadora.
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email