
Ursula Kroeber Le Guin: la escritora que incluyó la mirada femenina y escribió para recordar la libertad
Diario Bonaerense
Un día como hoy, pero de 2018, se despedía Ursula Kroeber Le Guin: escritora de literatura fantástica, de libros infantiles y de literatura especulativa; guionista, crítica literaria, traductora y poeta estadounidense. Creó un espacio decisivo para incluir la mirada femenina y crítica en géneros que, hasta ese momento, eran dominio casi exclusivo de escritores varones.
Nació en Berkeley (California) en 1929. Fue la cuarta hija de Theodora Covel Kracaw, antropóloga y escritora, y de Alfred Louis Kroeber, antropólogo especialista en los pueblos originarios de California. Su casa familiar albergaba una enorme biblioteca que Ursula "exprimió" desde pequeña, nutriéndose de la ciencia ficción, el terror y revistas icónicas como Astounding Science Fiction.
Destacó en poesía y biología en la secundaria, pero sus dificultades con las matemáticas la alejaron de las ciencias puras para volcarse a las letras. En 1951 se licenció en literatura francesa e italiana y en 1952 obtuvo una maestría en Literatura de la Edad Media y el Renacimiento. En un viaje a Francia conoció al historiador Charles Le Guin, con quien se casó. La dinámica familiar y el cuidado de sus tres hijos limitaron su tiempo, pero nunca dejó de escribir.
Sus primeros pasos fueron difíciles; los editores rechazaban sistemáticamente su pretensión de renovar el género. Sin embargo, en 1962 logró publicar su primer relato corto, "Abril en París". Allí nacía el universo de Ekumen: una federación galáctica habitada por humanos que habían usado la ingeniería genética para adaptarse a diversos planetas.
En 1966 publicó su primera novela, El mundo de Rocannon, dando inicio al Ciclo de Hainish. Allí despuntaron sus grandes temas: la búsqueda de la identidad, el contacto cultural, la comunicación y el equilibrio de fuerzas opuestas. En 1968 llegaría su primer éxito masivo: Un mago de Terramar. Una historia de aprendizaje ambientada en un archipiélago ficticio donde la magia reside en el conocimiento de los "nombres verdaderos" de las cosas.
En 1969 publicó la obra que produjo un revuelo literario: La mano izquierda de la oscuridad. En ella explora un planeta de habitantes andróginos que alternan su sexualidad, cuestionando conceptos de amor, género y violencia. Fue una disección magistral de la dualidad humana.
Su compromiso político también marcó su obra. En 1973 publicó El nombre del mundo es Bosque, una crítica feroz al militarismo y al colonialismo en clave de ciencia ficción, influenciada por su oposición a la Guerra de Vietnam. Al año siguiente apareció Los desposeídos, una novela atrapante que explora la utopía anarquista en la luna Anarres frente al capitalismo opresor del planeta Urras.
Influenciada por la antropología cultural, el taoísmo y el anarquismo, Le Guin diseñó una obra de inusitado poder imaginativo. Su feminismo fue una experiencia ascendente que desafió la hegemonía masculina del género con desparpajo y solidez académica.
¡Salud, Ursula! Por tu intrepidez cultural en un ambiente desértico, por tu imaginación desbordante y por describir universos de ficción en los que aún hoy podemos sumergirnos para entender nuestra propia realidad.
Ruben Ruiz - El Pelícano


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