
18 de abril: Albert Einstein, el genio que cambió la historia de la ciencia
Diario Bonaerense
Nació en 1879 en Ulm, cercana a la actual ciudad de Stuttgart, en el estado de Baden-Wurtemberg. Hijo de Pauline Koch, una mujer que se dedicó exitosamente a la comercialización del maíz junto a su hermano y era una pianista talentosa, y de Hermann Einstein, comerciante (socio en una fábrica de colchones y luego de varias empresas de ingeniería eléctrica). En 1880 la familia se mudó a Múnich.
Fue un autodidacta precoz, metódico pero de aprendizaje lento. Tuvo problemas para hablar hasta los tres años. Su madre insistió en que su primera educación la recibiera mediante clases particulares y que aprendiera a tocar el violín. Ingresó a una escuela primaria católica y luego al instituto de segunda enseñanza Luitpold. Desde los diez años tuvo como tutor al oftalmólogo Max Talmey, quien lo indujo hacia el mundo de las ciencias naturales y le enseñó fundamentos de pensamiento científico, matemáticas y filosofía.
En 1894 la familia sufrió una debacle económica y se mudaron a Pavía, Italia. Albert permaneció en Múnich a fin de terminar la secundaria. Tenía buenas notas en ciencias pero más flojas en el resto de las asignaturas. Las clases formales le aburrían. Se interesaba por los libros de divulgación científica y los de álgebra. Con 15 años comenzó el estudio de cálculo infinitesimal. No obstante, no terminó el bachillerato y se reencontró con su familia.
Su tío Jacob y su padre instalaron un taller en la casa donde trabajaban con instrumentos tecnológicos y proyectos futuristas. El intento fracasó, pero Albert se sintió motivado por ese empirismo innovador. El pensamiento científico lo atrapó y lo alejó de los postulados religiosos, el respeto acrítico por el Estado y la obediencia irrestricta a la autoridad. Entonces, fue enviado por su familia a Aarau para terminar sus estudios secundarios en la escuela cantonal de Argovia, cerca de Zúrich (Suiza). En 1896 obtuvo el título de bachiller alemán. Ese año renunció a la ciudadanía alemana, probablemente para evitar el servicio militar, y se transformó en apátrida. Tras cartón, ingresó a la Escuela de orientación matemática y científica, perteneciente a la Escuela Politécnica Federal de Zúrich.
En esos años conoció la obra filosófica de Baruch Spinoza, David Hume, Immanuel Kant, Karl Marx y Ernst Mach, hizo contacto con Friedrich Adler y el movimiento socialista y descubrió ciertas ideas inconformistas y revolucionarias de Michele Besso, su amigo de toda la vida. En 1900 se recibió de profesor de matemática y de física y ejerció como tutor en Winterthur, Schaffhausen y Berna. Meses después adquirió la ciudadanía suiza y consiguió un contrato en la Oficina Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza. En 1903 se casó con su compañera de universidad de origen serbio, Mileva Marić, una mujer de carácter fuerte, independiente, de ideas feministas y radicalizada políticamente con quien tuvo dos hijos y que, según algunos biógrafos, realizó aportes importantes en los artículos científicos de 1905 de Albert Einstein.
En 1904 consiguió su nombramiento como técnico de tercera clase en la Oficina de Patentes. El año siguiente se conoce como el “Año maravilloso”. Defendió su tesis doctoral, en la que desarrolló un método para medir el tamaño y masa de moléculas (alcanzó el grado de doctor), y publicó cuatro trabajos en los “Annalen der Physik”. El primero fue una explicación teórica sobre el movimiento browniano, en el que describió el movimiento errático de partículas en suspensión y consolidó la idea de la existencia de moléculas. El segundo fue una interpretación sobre el efecto fotoeléctrico: su hipótesis fue que la luz está integrada por cuantos individuales (luego fotones) y se comporta como partículas (esa teoría sentó las bases de la mecánica cuántica). Por estos dos trabajos recibió un tardío Premio Nobel de Física en 1921.
Luego desarrolló la Teoría de la relatividad especial o restringida (donde no se tiene en cuenta la gravedad como variable). En ella demostró que las leyes de la física son idénticas en todos los sistemas de referencia inerciales y que la velocidad de la luz en el vacío es constante e independiente del movimiento de la fuente o del observador. Introdujo nuevos fenómenos como la dilatación del tiempo, la contracción espacial, la equivalencia entre masa y energía, la relatividad de la simultaneidad y un límite universal a la velocidad. Esta teoría impactó en la filosofía al cuestionar los conceptos absolutos de espacio y tiempo y destacó el valor de las mediciones físicas sobre las nociones apriorísticas. Un shock para la filosofía de la ciencia.
Luego fue la Teoría de la equivalencia masa-energía, en la que estableció que la masa y la energía son equivalentes e intercambiables (una pequeña cantidad de masa puede convertirse en una gran cantidad de energía y viceversa) vinculadas por la ecuación _E = mc²_, donde _c_ es la velocidad de la luz y se supone constante. Demostró la interdependencia entre masa y energía y fue una explicación de los fenómenos nucleares y estelares.
En 1913 se estableció en Berlín y fue elegido miembro de la Academia Prusiana de Ciencias e invitado a dirigir la sección de Física del Instituto Kaiser Wilhelm. Anteriormente había sido profesor conferenciante en la Universidad de Berna, profesor de física teórica en la Universidad Alemana de Praga y docente en la Escuela Politécnica de Zúrich.
En 1915 completó sus estudios y publicó la Teoría general de la relatividad, que reemplazó la teoría gravitatoria de Newton y cambió profundamente la comprensión de la gravedad y el universo a gran escala. Redefinió a la gravedad como la curvatura del espacio-tiempo causada por la materia y la energía. Ya no era una fuerza, sino la consecuencia de esa curvatura. Estableció que la gravedad y la aceleración eran equivalentes y que el tiempo transcurre más lento cerca de campos gravitacionales intensos. Unificó los conceptos de espacio y tiempo y produjo una revolución en la cosmología moderna.
En 1919 se divorció de su esposa (quien ya había retornado a Zúrich con sus hijos). El acuerdo establecía que si Einstein ganaba el Premio Nobel, el dinero debía ser transferido a ella. Efectivamente, el acuerdo fue honrado y Mileva Marić lo utilizó para mantener a sus hijos. El menor de ellos fue diagnosticado con esquizofrenia y su atención requirió mayores recursos. Einstein ayudó económicamente incluso después de emigrar a Estados Unidos. Meses después de su divorcio, Einstein se casó con su prima, Elsa Löwenthal, viuda y quien ya tenía dos hijas.
En 1924 publicó junto al físico indio Satyendranath Bose “Las estadísticas de Bose-Einstein”, que explicaban el comportamiento de uno de los tipos de partículas elementales de la naturaleza llamadas bosones. Los sucesos de la Primera Guerra Mundial lo impulsaron a participar en política. Ante el creciente antisemitismo confluyó parcialmente con ideas sionistas. Integró el Partido Democrático Alemán, participó de colectas para la comunidad judía y para el sostenimiento de la Universidad Hebrea de Jerusalén. No obstante, se opuso a la creación del Estado de Israel y abogó por una nación binacional judeo-palestina con iguales derechos.
La presión contra los judíos en Alemania y contra sus originales teorías fueron insoportables. Einstein emigró en 1932. Se mudó a Nueva Jersey, enseñó en el Institute for Advanced Study y en 1940 agregó una nacionalidad: la estadounidense. Una carta suya al presidente Roosevelt (en la que abandonaba su pacifismo ante el peligro del desarrollo nuclear nazi), apoyando la iniciativa de Robert Oppenheimer para impulsar el programa de desarrollo de armas nucleares, inclinó la balanza para su iniciación, que derivó en la bomba atómica. Años después, arrepentido de sus efectos, motorizó el “Manifiesto Russell-Einstein”, un llamamiento a los científicos para unirse en favor de la desaparición de las armas nucleares. Tardío y necesario.
En 1949 publicó su artículo ¿Por qué el socialismo?, donde desgranó conceptos sobre la historia, las conquistas, las consecuencias de la “anarquía económica de la sociedad capitalista” y la no correspondencia entre los medios privados y las posibilidades de desarrollo democrático de los países. Un artículo de enorme vigencia en este mundo distópico y violento.
Dedicó sus últimos años a elaborar una “teoría de campo unificada”, un intento de generalizar su teoría de la gravitación para unificar y resumir las leyes fundamentales de la física. No lo logró y creció su ensimismamiento en la investigación y el aislamiento de sus colegas. En la primavera de 1955, una hemorragia interna causada por la ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal alteró las ecuaciones vitales e impuso un resultado inapelable a su corazón.
Genio creativo, polémico, curioso, violinista talentoso, amante de la concentración, humilde, distante. Un integrante reconocible desde cualquier rincón en nuestra popular imaginaria.
¡Salú, Albert Einstein!
Ruben Ruiz - El Pelícano


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