---
canonical_url: "https://diariobonaerense.com.ar/contenido/6872/8-de-septiembre-dia-del-agricultor-el-recuerdo-de-la-fundacion-de-esperanza-y-el"
title: "8 de septiembre: Día del Agricultor, el recuerdo de la fundación de Esperanza y el nacimiento de la primera colonia agrícola"
article_type: "Article"
description: "A 170 años del hito que transformó la producción en el suelo patrio, el repaso histórico por la creación de la ciudad santafesina que abrió las puertas a la inmigración. Esfuerzo colectivo, desafíos y el legado de una comunidad que marcó para siempre el desarrollo agrario de la Argentina."
main_image: "https://diariobonaerense.com.ar/download/multimedia.grande.ac3f8b7e4b6a247c.Z3JhbmRlLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-09-08T08:00:00-03:00"
date_modified: "2026-09-07T09:57:21-03:00"
tags:
  - "Efemérides"
  - "Ruben Ruiz - El Pelícano"
author_name: "Diario Bonaerense"
author_url: "https://diariobonaerense.com.ar/usuario/2/diario-bonaerense"
author_bio: "Diario de la Provincia de Buenos Aires"
category_name: "Las Efemérides del \"Pelícano\""
category_url: "https://diariobonaerense.com.ar/categoria/23/las-efemerides-del-pelicano"
category_description: "Efemérides"
---

# 8 de septiembre: Día del Agricultor, el recuerdo de la fundación de Esperanza y el nacimiento de la primera colonia agrícola

![8.9 Día del Agricultor 1](/download/multimedia.normal.b54851f670b58643.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

Un día como hoy, pero de 1856, se fundó Esperanza, en la provincia de Santa Fe, que fue la primera colonia agrícola en la República Argentina. En conmemoración de esa fecha se festeja el Día del Agriculto r y de la Agricultora, que se oficializó mediante el Decreto N.º 23.317 del 28 de agosto de 1944.

Originariamente, ese territorio estaba habitado por calchines, mocoretás y mocovíes, pueblos nómades y guerreros que vivían de la caza y la recolección. Fueron desplazados en sucesivas batallas —en principio— hasta la lí nea de las actuales Sunchales, Cayastacito y San Javier, lo que dejó esas tierras deshabitadas  y en condiciones de ser ocupadas nuevamente.

Bajo el influjo de la Constitución Nacional que promovía la inmigración extranjera, el 15 de junio de 1853 se firmó un contrato de colonización entre el ministro de Gobierno de la provincia de Santa Fe, Manuel Leiva (en representación del gobernador Domingo Crespo), y el estanciero Aarón Castellanos, quien había participado de las luchas por la independencia y obtenido el grado de tenie nte en el escuadrón de los Infernales de Güemes.

Ese contrato establecía que el Estado provincial adj udicaba —en concesión— a cada familia inmigrante 20 cuadras (33 hectáreas) de t ierra más vacas y bueyes, y Castellanos debía hacerse cargo de la convocatoria en Europa, el transporte de las familias hasta Santa Fe y la entrega de herramientas agrícolas. Por su parte, él le cobraría un tercio de las cosechas a los colonos durante cinco años, cláusula que se fue haciendo cada vez más leonina y causó gran malestar; a tal punto que Castellanos dejó de ir al pueblo y envió un representante para su cobro.

Entre septiembre y noviembre de 1855 comenzó la subdivisión y la demarcación de los terrenos del llamado Cantón de Reyes (después de Iriondo) sobre el río Salado, bajo la dirección de Ricardo Foster, presidente de la comisión colonizadora. El 26 de noviembre de ese año, el agrimensor Augusto Reant comunicó la terminación de los trabajos y el 20 enero de 1856 comenzaron a llegar los primeros colonos en forma desperdigada.

Simultáneamente, Castellanos se encontraba en Europa buscando inmigrantes. Su primer escollo fueron las agencias de emigración europeas que tenían contratos con Estados Unidos, Canadá y Australia, las cuales vieron su llegada como una amenaza. Inmediatamente tomó contacto con una de ellas (Beck y Herzog) y neutralizó el potencial conflicto. Finalmente se superaron los últimos escollos, se integró el primer contingente de  200 familias y se contrataron los buques en los cuales partieron.

Llegados al puerto de  Santa Fe, se presentó otro problema. El gobernador ya no era Crespo sino Patricio Cullen, quien desconoció el contrato. Co n las familias inmigrantes embarcadas, se inició una desesperada negociación que culminó en un acuerdo para su traslado hasta Esperanza.

En ese contexto se establecieron 102 familias suizas, 54 alemanas, 28 francesas y seis belgo-luxemburguesas provenientes del sur de Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Saboya y los cantones suizos de Valais, Berna, Zúrich, Argovia y Vaud. Posteriormente, en 1858, se establecieron los inmigrantes piamonteses.

La colonia se dividió en dos: 100 concesiones al este para las familias de lengua francesa, en su mayoría católicas, y 100 al oeste para las de lengua alemana, en su mayoría protestantes. Comenzó la ocupación del trazado y la construcción de las precarias viviendas. Los primeros cuatro años fueron cuesta arriba por las sequías, las plagas de langostas y porque esas familias inmigrantes no eran agricultores. Solo tenían hambre, necesidades y un boleto de ida. Así, el 26 de mayo de 1861  se constituyó el Concejo Municipal y se construyó el primer molino harinero.

E n 1864 comenzó el servicio de diligencias y en 1865 se estableció el primer servicio de correo  y se instaló la primera Escuela de Varones. En 1866 se inauguró el puente Mihu ra sobre el río Salado, que hasta ese momento se cruzaba a pie por uno de sus meandros poco profundo.

En 1867 se produjo un hecho digno de destacar: se conoció como el primer matrimonio civil en la Argentina. Fue entre el herrero austríaco Alois Tabernig, católico, viudo y padre de tres niñas, y la protestante alemana Magdalena Moritz. La boda se celebró bajo el «Árbol de la Libertad» en la plaza central del pueblo —equidistante de las iglesias católica y protestante—, dado que ambos se negaron a renunciar a su culto para casarse y decidieron hacerlo ante una asamblea de vecinos, dejando en claro su volunt ad de matrimonio como era costumbre en la democracia de los cantones suizos. Todo un antecedente de la creación del Regist ro Civil, que se inauguró en la provincia recién en 1899.

En 1870  se fundó la Sociedad de Canto, en 1876 se instaló el telégrafo,  en 1885 llegó el ferrocarril y un año después se inauguró el servicio de tranvías, en 1886 el cementerio, en 1887 el matadero municipal, en 1891 la sucursal del Banco Nación y en 1896 la Escuela Normal Mixta. En ese lapso, cada colectividad formalizó su identidad cultural y se crearon la Sociedad Suiza de Tiro, la Sociedad Italiana, la Sociedad Alemana de Socorros Mutuos y la Sociedad Francesa.

Primeros hitos de una colonia «gringa» que en 1884 fue declarada ciudad y capital del Departamento Las Colonias en la provincia de Santa Fe. En 1890 ya funcionaban ocho molinos harineros, predios donde hoy funcionan la Facultad de Ciencias Agrarias y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL.

Desplazamiento forzado de pueblos originarios, colonización impredecible venida de los barcos, esfuerzo colectivo para aprender el trabajo de agricultor y agricultora, capacidad para descifrar el comportamiento del suelo y el clima, claridad para construir la escuela y la biblioteca como baluartes, firmeza para sostener costumbres lejanas y sueños precisos.

Conservadores econó micos pero innovadores productivos desde la cuna, curtidos en los amaneceres y permanentes cultores  de la música y el canto, cuidadores de costumbres centenarias y reacios a los cambios sociales, tozudos y sabios, integrante s de una comunidad que representa menos del 10% de nuestra población, pero mueve casi la mitad de la economía.

De pocas palabras y difíciles de convencer en la discusión inconclusa que mantenemos sobre el uso y la tenencia de la tierra, sobre el presente y futuro de nuestra Patria y el bienestar popular.

¡Salud, Esperanza! Primera experiencia gringa en nuestro suelo fértil.

Ruben Ruiz - El Pelícano

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
