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title: "18 de agosto: Gengis Kan, el invencible conquistador que construyó el imperio continental más grande de la historia"
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description: "A 799 años de su muerte, el recuerdo del estratega mongol que unificó a las tribus nómadas del norte de Asia. Con una disciplina implacable, innovaciones tácticas y la reorganización de la Ruta de la Seda, dominó desde el Pacífico hasta el centro de Europa y transformó para siempre el mapa geopolítico de la Humanidad."
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  - "Diario Bonaerense"
  - "Efemérides"
  - "Ruben Ruiz - El Pelícano"
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# 18 de agosto: Gengis Kan, el invencible conquistador que construyó el imperio continental más grande de la historia

![18.8 YuanEmperorAlbumGenghisPortrait](/download/multimedia.normal.ace9e8d60f4c084d.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

Un día como hoy, pero de 1227, se despedía Chingis Jan (Gengis Kan), el guerrero mongol que unificó a las tribus nómadas del norte de Asia, consolidó un territorio dominado por sus ejércitos desde el Pacífico hasta el centro de Europa y desde Siberia hasta la Mesopotamia, desarrolló las comunicaciones y el comercio global a través de la Ruta de la Seda, y se transformó en un gran difusor de culturas y de nuevas tecnologías de la época.

Existen indicios de que nació en Dulun-Boldaq, cerca de la montaña Burjan Jaldun, entre los ríos Onon y Kerulen, en la zona de influencia del lago Baikal. Fue hijo de Oelon-Eke («Madre Nube») y de Yesügei, jefe del clan Borjigin en la confederación nómada mongola Jamag. Tuvo tres hermanos, una hermana y dos medios hermanos del primer matrimonio de su padre.

Su nombre al nacer fue Temüyín («del mejor hierro» o «herrero»). A sus nueve años, su padre lo condujo en una larga marcha a caballo, tras lo cual arregló su matrimonio con la pequeña Börte, de la tribu Khongrad, y lo entregó a la familia de su futura esposa. Temüyín vivió con esa familia hasta los doce años. Enterado de que los tártaros, enemigos acérrimos de su padre, lo habían envenenado, retornó a su tribu y reclamó la jefatura que ostentaba su progenitor. Las tribus que se habían congregado bajo la dirección de su padre lo rechazaron y comenzaron a dispersarse: no quisieron ser conducidas por una mujer (su madre) ni por un adolescente.

Fue una etapa dura. La madre de Temüyín tomó las riendas ante el contexto de soledad e indigencia en el que habían quedado. Recolectó raíces, frutos silvestres y mijo para alimentar a sus hijos, les enseñó a cazar y pescar, les inculcó la importancia del apoyo mutuo, y les resaltó la debilidad en que vivían los clanes por la falta de unidad y la necesidad de construir alianzas fuertes para alcanzar estabilidad. Enseñanzas de gran importancia para el futuro.

En 1177, Temüyín fue capturado por antiguos aliados de su padre, los Tayichi'ud. Fue amordazado con un yugo de madera en el cuello y atado por las muñecas para ser vendido como esclavo. No obstante, logró escapar de la yurta en la que estaba preso y retornó al campamento de su clan. El boca a boca de la hazaña se expandió y jóvenes de diversos clanes se unieron a él. Crecía la reputación de Temüyín.

Tras cartón, los merkitas secuestraron a su mujer, Börte. Pidió ayuda a los keraitas y su jefe, Toghrul, puso a su disposición miles de tropas; la expedición punitiva tuvo éxito, derrotó a sus enemigos y liberó a su esposa.

Fue el momento de enfrentar a sus antiguos captores, cuyo jefe era Targutai. Hacia 1188 reunió un ejército de 13.000 hombres y enfrentó a 30.000 tropas enemigas, a quienes derrotó con destreza. Volvió a los territorios ancestrales cerca del río Onon, las tribus que habían desertado comenzaron a retornar y fue reconocido como jefe legítimo. Su influencia se extendía y se conformaba un Estado Mayor leal, experimentado y audaz en el campo de batalla. A finales de ese siglo, los chinos ofrecieron a Toghrul, jefe de los clanes keraitas, una alianza para derrotar a los tártaros. La campaña conjunta significó la derrota total de los tártaros y la redistribución del territorio.

En 1196 fue nombrado Gran Kan (rey de los mongoles). Fortaleció su clan, formó un ejército sólido y generó un sistema de información para saber lo que acontecía en las tribus que iba dominando. Al poco tiempo, Toghrul y Temüyín se enfrentaron por cuestiones tribales. La derrota de Toghrul significó el traspaso de los clanes bajo la dirección del ganador. Los naimanos fueron el siguiente pueblo a derrotar: el poder de Temüyín se consolidaba.

En 1206, Año de la Pantera, se celebró un *kurultái* (consejo político y militar de los ancianos jefes mongoles y de los kanes), donde se fijó que todas las tribus confederadas fueran denominadas mongoles, se aprobó la *Yassa* (ley general mongola) y Temüyín fue designado Emperador de Emperadores. Nacía Gengis Kan. En la coronación estuvieron su esposa y sus cuatro hijos.

Adoptó un severo régimen de disciplina para todos los clanes de la estepa mongola. Aplicó la ley mongola, piedra angular de las instituciones civiles y militares; inauguró la idea de nación; desarrolló la industria alimenticia y bélica; impuso la movilización de los hombres de entre 15 y 70 años; e incorporó a las mujeres al mundo del trabajo, prohibiendo su secuestro —una práctica común en la comunidad mongola— y concediéndoles derechos como la propiedad y la herencia, desconocidos en esta cultura y en otras vecinas. Ordenó la liberación de los esclavos mongoles y la creación de escuelas de medicina con sabios chinos y, posteriormente, persas.

Dominó a los uigures, quienes lo convencieron de contar con una administración e ingresos regulares, y de luchar contra los tangut para acceder a los pastos chinos y cobrar impuestos al comercio. Incursionó, entonces, en la dinastía de los Xia Occidental en China y derrotó a los tangut. Luego dominó a los kirguises y oirates. Incorporó a los kitanes, una tribu sometida por los chinos del norte que aportó amplios conocimientos de logística e ingeniería militar. Manchuria ya era mongola.

Era un ejército invencible que se basaba en varios factores: jinetes todoterreno, indoblegables caballos tártaros, pastores nómadas transformados en guerreros formidables y la selección de hombres para puestos de responsabilidad por sus cualidades personales y no por su origen social. Contaban con vestimenta adecuada y versátil: portaban una coraza de cuero endurecido y barnizado, dos arcos (uno para disparar desde el caballo y otro para combatir a corta distancia), una bolsa de cuero con cuerdas de repuesto para los arcos, cera y aguja para reparaciones de urgencia, y una ración de cuajada seca.

A esto se sumaba una táctica militar de precisión. Tropas dispuestas en diferentes órdenes: las de choque, armadas con sables, lanzas y mazas; detrás, los arqueros montados que avanzaban al galope en los espacios vacíos del campo de batalla y que, cerca del enemigo, desmontaban, empuñaban los arcos más pesados y lanzaban dardos con punta de acero; por último, las temidas tropas de asalto, que desplegaban ferocidad y un alto poder de destrucción. Otras aristas fueron la incorporación de comisarios de logística, una eficaz red de comunicación postal a caballo, la capacidad de adaptación ante situaciones inesperadas (especialmente en la guerra de asedio), el castigo colectivo ante actos de indisciplina, la prohibición de saquear antes de finalizar las batallas, un cuerpo de inteligencia formado en muchos casos por mercaderes musulmanes y una premeditada e incesante política del terror antes y después de los combates.

En 1211, Gengis Kan reunió a todas sus tropas para definir la estrategia futura. Al este estaba China, al oeste las naciones islámicas (Imperio jorezmita) y más al oeste Rusia y Europa central. Decidió comenzar por China: cruzó el desierto de Gobi, atravesó la Gran Muralla y derrotó a la dinastía Jin. En 1215 tomó y saqueó Zhongdu (la actual Pekín), último acto de esta etapa. Retornó a su territorio para sofocar rebeliones internas y luego se dirigió al oeste con 100.000 hombres hacia el territorio dominado por el shah Ala ad-Din Muhammad. Dividió sus fuerzas en tres ejércitos y conquistó Tashkent, Bujará, Samarcanda y, finalmente, Urgench.

Ordenó a sus generales Subutai y Jebe extender los dominios. Conquistaron los territorios de los actuales Azerbaiyán, Irán y Afganistán, tomaron Nishapur y se dirigieron al Caucáso. Atravesaron el río Dniéper, bordearon el mar de Azov, derrotaron a los georgianos, alanos, rusos, kanglis y búlgaros del Volga, destruyeron Kiev y vencieron a los caballeros teutónicos.

Mientras sus ejércitos sometían a Corea, Gengis Kan retornó a China para enfrentar a los tangut, que habían incumplido un pacto acordado. Tomó varias ciudades y, en una de las batallas, cayó de su caballo, lo que le produjo una hemorragia intestinal. Exigió mantener el hecho en secreto. Cuando el rey Li Yan se presentó para anunciar su rendición, Gengis Kan ya había fallecido.

Esposo de 36 mujeres y padre de incontables hijos e hijas, fue carismático, un guerrero temible, salvaje, flexible para incorporar conocimientos, un estratega talentoso y severo ante la indisciplina.

General de generales en la historia de la humanidad.

¡Salud!

Ruben Ruiz - El Pelícano

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