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title: "13 de agosto: Florencio Escardó, el médico que revolucionó la pediatría en la Argentina"
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description: "A 122 años de su nacimiento, el recuerdo del genial pediatra, sanitarista y divulgador mendocino. Pionero de la pediatría psicosomática, desterró el \"hospitalismo\" al permitir que las madres acompañaran a sus hijos internados, impulsó la educación mixta en los colegios de la UBA y combinó la excelencia médica con el periodismo, el humor y la cultura popular."
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  - "Diario Bonaerense"
  - "Efemérides"
  - "Ruben Ruiz - El Pelícano"
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author_bio: "Diario de la Provincia de Buenos Aires"
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# 13 de agosto: Florencio Escardó, el médico que revolucionó la pediatría en la Argentina

![13.8 Florencio Escardó 2](/download/multimedia.normal.a9f823d5b4b38d4e.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

Un día como hoy, pero de 1904, nacía Florencio Escardó, pediatra, sanitarista, profesor, escritor y periodista argentino que con sus métodos produjo una enorme innovación en la pediatría nacional. Enfrentó grandes polémicas dentro del mundo hospitalario y académico, incorporó a la familia —especialmente a las madres— en el proceso de curación de los niños y niñas, y disminuyó drásticamente el tiempo de internación de los menores.

Na ció en Mendoza, hijo de Telésfora Taborda Giralt, ama de casa, y de Florencio Escardó An aya, despachante de aduana, ambos de nacionalidad uruguaya. Cursó sus estudios secundarios en el  Colegio Nacion al de Buenos Aires y decidió estudiar Medicina, probablemente influenciado por su abuelo Gregorio Andrada Taborda, quien había sido médico cirujano en el ejército portugués que enfrentó a las fuerzas de Napoleón y a sus aliados españoles.

Ingresó a la Facultad de Medicina de la UBA y se graduó en 1929. Mientras estudiaba, se alistó como practicante en el Instituto Jenner y en el Hospital de Niños. Fue docente en las cátedras de Pedro de Elizalde, Mamerto Acuña y Juan H . Garrahan. Ya recibido, se incorporó como médico agregado, encargado del Servicio de Lactantes, en la Maternida d Samuel Gaché del Hos pital Rawson. En 1932 ingresó a la Asociación Médica Argentina; un año después, a la Sociedad Argentina de Pediatría (1933); y luego a la American Academy of Pediatrics, entre otras instituciones latinoamericanas. Posteriormente, defendió su tesis de doctorado, *La enfermedad celíaca*, por la cual recibió el Premio Ángel Centeno.

En 1934 ganó un concurso para el cargo de practicante menor en el Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez en Buenos Aires. Sus primeras visitas a la  sala de neonatología lo impactaron profundamente: observó que, en muchas situaciones, los recién nacidos  o de pocos meses de vida no tenían los cuidados necesarios. Esa experiencia lo llevó a plantear dos ideas rectoras: «para un bebé, el miedo y el abandono son más peligrosos que un virus» y «el sector más desposeído de la humanidad son los chicos: los chicos no votan ni pueden hacer huelga». Comenzó así a pergeñar medidas disruptivas en el ámbito hospitalario que le llevaría muchos años aplicar.

Fue discípulo del Dr. Aquiles Gareiso, jefe del Servicio de Neurología del hospital. Recorrió todos los cargos de la carrera hospitalaria, integró el servicio de la Sala 17 de dicho centro de sal ud y fue designado subjefe del Servicio de Neuropsiquiatría y Endocrinología. A su vez, trabajó como sanitarista y , en 1939, fue jefe de profilaxis social y pediatría del Centro de Investigaciones Tis iológicas. En 1942 ganó el concurso para el cargo de profesor adjunto de Pediatría y defendió su tesis de profesorado: *La neumoencefalografía en el lactante*.

Sus experiencias las plasmaba en publicaciones como *Nociones de Puericultura*, *Los alimentos del niño pequeño*, *La inapetencia infantil* y el primer *Manual de Neurología Infantil*, elaborado junto al doctor Aquiles Gareiso. En simultáneo, estimulaba el debate con sus artículos punzantes, irónicos y prácticos en la sección «Para las madres» de la revista *Mundo Argentino* y en «Malas costumbres de chicos buenos» de la revista *El Hogar*, bajo el seudónimo de Dr. Bonanfant. También utilizó recordados seudónimos en sus colaboraciones para el diario *Crítica*: primero fue «Juan de Garay» y luego el famoso «Piolín de Macramé», desde donde fomentaba el pensamiento crítico y usaba el humor con moraleja en sus entregas tituladas *¡Oh!...* sobre los más variados asuntos de nuestro caleidoscopio social.

Identificado con el socialismo, amigo de Juan B. Justo y Nicolás Repetto, tuvo una activa participación pública en el rechazo a las cesantías de numerosos profesionales de la salud (entre ellos Gareiso) y a la embestida contra la autonomía universitaria durante el inicio del peronismo. En protesta, renunció a todos sus cargos médicos y académicos en 1946. Continuó atendiendo y formando a discípulos  en su consultorio e incorporó ideas de la pediatría psicosomática. Entre 1947 y 1949, fue director de *Archivos Argentinos de Pediatría*, órgano oficial de la Sociedad Argentina de Pediatría.

Estuvo casado con Carmen María Mackinnon (con quien tuvo un hijo), con Josefina Marpons Joubert, con Eva Giberti (con quien tuvo una hija y un hijo) y con Licia Leone.

En 1956 retomó sus cargos: fue designado profesor titular de la II Cátedra de Pediatría, función que ejerció durante 13 años, volvió al Hospital de Niños y ocupó la jefatura de la que había sido apartado. En 1957 fue designado director de la Sala 17 (como llamaban familiarmente a la Sala Cátedra de Pediatría del Hospital de Niños), en la que algunos médicos habían incorporado el psicoanálisis en sus diagnósticos y tratamientos sobre obesidad infantil y epilepsia.

Reformuló su funcionamiento  y revolucionó las prácticas hospitalarias: logró que las madres pudieran cuidar a sus hijos en las salas (hasta ese mome nto podían hacerlo solo de 17 a 19 horas y luego  los niños eran alimentados con mamaderas que colgaban de soportes metálicos sobre las cunas). Enfrentó polémicas con colegas, logró el apoyo incondicional de las madres, sorteó dudas en los padres y aplicó la medida con firmeza: el éxito fue rotundo.

Organizó un departamento de Psicología y Psiquiatría Infantil anexo a la cátedra de Psiquiatría. Su cátedra se amplió a dos aulas y un centro audiovisual; instaló un Pabellón de Psicología con ocho consultorios y un a sala para terapia de grupo; una unidad metabólica completa;  y creó el primer Laboratorio de Bacteriología pediátrica, un Laboratorio de Microquímica y un Laboratorio de Isótopos controlado por la Comisión Nacional de Energía Atómica. Impulsó los tratamientos con hormonas sintéticas y neuroencefalografías. Mejoró la Residencia de Clínica Pediátrica y cr eó la de Psicología Clíni ca.

Asimismo, incorporó visitadoras sociales y psicólogos, e introdujo las prácticas externas en zonas vulnerables. Su centro de operaciones fue el Centro de Salud de Isla Maciel, donde los residentes debieron actuar ante epidemias de diarrea estival, desnutrición, tuberculosis, polio, difteria y sarampión. Cofundó, junto a su esposa Eva Giberti, la *Escuela para Padres*, que funcionó hasta 1973 en escuelas, clubes y varios hospitales.

Fue designado director del Hospital de Niños, decano de la Facultad de Medicina y vicerrector de la UBA. Desde estos últimos cargos inició una pelea contr a las estructuras tradicionales y logró que el Colegio Nacional de Buenos Aires se convirtiera en una institución educativa mixta (las primeras mujeres se graduaron en 1959), al igual que los tres turnos de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini (en 1953 habían ingresado las primeras mujeres, solo en el turno tarde).

Fue un adelantado de la comunicación que utilizó todos los recursos técnicos a su alcance. En 1969 fundó la revista *Mamina*, de gran repercusión; publicó la *Enciclopedia Gastronómica Infantil* y dejó su impronta en la revista *Nuestros hijos*. Escribió regularmente notas en *Clarín*, *El Mundo* y *La Nació n*, ofreciendo una mirada aguda, no exenta de humor, del observador experimentado sobre las costumbres ciudadanas y las debilidades cotidianas.

En la década del ’60 incursionó en la televisión e introdujo temas novedosos  en *Buenas tardes, mucho gusto* y, más tarde,  se sumó a la radio en *Matinata*, junto a Julián Centeya y Hugo Gambini. Publicó profusamente: *Abandónicos y hospitalismo*, *El médico y las gentes*, *Pediatría psicosomática*, *Manual de puericultura*, *Anatomía de la familia* y *Los derechos del niño*, entre otros.

También dedicó su prosa a otras temáticas en obras como *Cosas de argentino*, *Un pueblo desierto*, *Geografía de Buenos Aires*, *Sydenham y Don Quijote* y *La casa nueva*. Incursionó además en la poesía y en la letra de tangos, como "En qué esquina te encuentro, Buenos Aires" y "La ciudad que conocí", musicalizados por Atilio Stampone y Julio De Caro.

Lector voraz de Píndaro, Séneca, Cicerón, Shakespeare, Eduardo Wilde y José Ingenieros, admirador de Carlos Gardel, presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, miembro ti tular de la Academia Porteña del Lunfardo  y Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

Trabajador, sarcástico, innovador, enemigo acérrimo del hospitalismo, defensor de la pediatría como medicina de la familia y de la incorporación de las variables emocionales y afectivas en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades infantiles. Fue un médico popular que aceptaba otras prácticas como el yoga, la acupuntura o el curanderismo porque sostenía que «la única medicina es la que cura».

Un invierno de 1992 dijo adiós. Su moño infaltable y su traje inseparable estuvieron presentes hasta el final.

¡Salud, Florencio Escardó!

Ruben Ruiz - El Pelícano

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